King!

King!

miércoles, 1 de julio de 2015

Los animales que le vendí a Michael Jackson / Animals that I sold to Michael Jackson



El primer animal que le vendí a Michael Jackson fue Louie, una llama, una llama de circo, específicamente entrenada. Michael Jackson quiso a Louie después de que se la llevara sólo por el gusto de hacerlo.




Las superestrellas son constantemente moldeadas por su público. Las palabras resuenan, ya sea la calumnia o la alabanza, la verdad o la mentira. Escucha la música, no el estruendo. Michael Jackson es amado por las masas, independientemente de las acusaciones oscuras que al final nunca fueron probadas. Yo tengo mi propia interpretación de Michael Jackson a través de mis propios ojos y corazón. Tuve el privilegio de conocerlo y sentarme tranquilo con Michael en varias ocasiones en dos de sus casas. Mis visitas se extendieron hasta horas de conversación y camaradería cada vez. Janet Jackson, su hermana estaba siempre a su lado en esos días de juventud. Eso fue en 1982, previo al lanzamiento de Janet al estrellato. Los tres nos sentamos con total naturalidad, envueltos en una discusión relajante, pero emocionante sobre animales. Mi semental árabe, Bizarre Bi Vask, el que compré a Barbara Streisand y John Peters, fue el primer tema que surgió acerca de los animales. A partir de ahí, nuestra conversación se volvió hacia el amor de Michael por los animales, a pesar de que en ese momento sólo había tenido siempre un animal...

Michael expresó su deseo de tener muchos animales en un futuro próximo. Le dije que podía conseguirle algunos animales exóticos, animales de circo de Fay, el entrenador de animales del circo Barnum y Bailey, era mi amigo y entrenador de Bizarre Bi Bask, mi semental árabe. Hablé sobre todos los trucos que Louie, la llama, fue entrenada para realizar en el circo. Intrigado, Michael me pidió que le trajera a Louie. Unos días más tarde llegué a la mansión familiar de estilo Tudor de los Jackson en Encino con " Louie", la llama y un raro cordero hembra, con cuernos, entrenados para el circo (traído sólo para mantener tranquila a Louie en el remolque de caballos). No había nadie en la casa, excepto el guardia de seguridad, ya que la casa de Jackson se encontraba en construcción. Me dejaron entrar para esperar que Michael llegara a nuestra reunión. Los muros exteriores eran altos y parecían casi terminados desde el exterior. En el interior, las paredes no estaban terminadas y el suelo todavía era de cemento. Decidí llevar a Louie, la llama, hacia la ventana superior que da a la entrada de la casa así Michael podía verla con la cabeza asomada por la ventana, a su llegada. Michael llegó y vio la cabeza y el cuello de Louie completamente extendidos sobre la ventana superior de la mansión. Me envió una gran sonrisa, Michael Jackson gritó de alegría y me saludó a mí y a su nueva amiga que miraba por la ventana de su casa, Louie, pronto se convertiría en su primera mascota exclusiva. Corrimos escaleras abajo hacia el patio delantero, donde Michael y yo hablamos suavemente a Louie. Por ignorancia, puse mis labios sobre los de Louie e hice ruidos de besos. Louie, de repente, sacó su cabeza hacia atrás, trajo sus orejas hacia adelante y escupió una espesa baba por toda mi cara y salpicó a Michael. MJ se reía histéricamente. Me uní a él mientras me limpiaba la materia viscosa de mi cara. La canción, “It’s gonna take a miracle” (Va a hacer falta un milagro) rodó en mi cabeza todo el día. Inconscientemente empecé a cantarla en voz alta. Michael se unió levantando un poco sus talones y luego me dijo que era su canción favorita y que le encantaba la cantante Denise Williams. Después de jugar con la llama por algún tiempo, le presenté al cordero. Al encontrarse con el compañero de Louie, el raro cordero hembra con cuernos, Michael se enamoró de ella también e insistió en comprar ambos animales.

Unos días más tarde, Michael me llamó a las 3 de la mañana el 15 de Abril de 1982. Su tono era como si estuviera llamando por la tarde, explicando que él acababa de terminar su segunda sesión con Paul McCartney grabando " The Girl Is Mine". En su inocente y suave voz, me preguntó si podía conseguirle dos crías de cervatillos para él, Janet y La Toya, para criarlos desde recién nacidos. Le expliqué que necesitaban alimentación y cuidados cada pocas horas 24-7. Dijo que estaba preparado para hacer eso, así que los ciervos pensarían que él era su madre. Entré en contacto con Steve Martin, no el actor, el entrenador de animales silvestres fuera de Los Ángeles en Canyon Country. Pude conseguir los dos pequeños cervatillos para Michael y sus hermanas para criarlos allí mismo, en el patio trasero del Boulevard, en Encino, Ca.
De las veces que vi a Michael Jackson, percibí a un joven con tanto amor en su corazón que llenó con él el estilo de vida de la industria musical, apagando las críticas con humildad.

Hasta que el reino de acusaciones se hizo demasiado enorme y demasiado oscuro y amenazante de soportar. Es lamentable cómo una vergüenza erróneamente inducida puede destruir la esencia misma de una persona, incluso una estrella tan brillante como nuestro querido Michael Jackson.

Misericordia, no juicio.... gente! La bondad puede mantenernos vivos... fans! En última instancia, lo mejor que puedo hacer para defender a Michael Jackson es decir esto. "Creo que Michael no tenía más mala intención, al tener amigos jóvenes durmiendo en su cama, de las que yo tengo cuando disfruto del estrecho vínculo creado con mi perro cuando duerme en mi cama”.



2 comentarios:

  1. Sobre él siempre se piensa mal. Hay mucha gente que duerme con niños y nadie dice nads. Pero la gente que tiene la mente podrida siempre piensa en algo sexual. Seguro que ellos también han dormido con niños y mira a lo mejor los que le llaman pederasta si lo son. Siempre habla quien más tiene que callar

    ResponderEliminar
  2. Halla los que creyeron en todo eso y tienes razón siempre habrá alguien que piense mal de MJ me molesta pero mejor lo ignoro no queda nada con discutir y peor con gente sin argumentos con los cuales discutir.

    ResponderEliminar