King!

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sábado, 8 de febrero de 2014

Video: Michael Jackson no puede parar de reir / Video: Michael Jackson can not stop laughing

Michael Jackson no puede parar de reir durante una entrevista de NTV en 1996
En el minuto 4:29 empieza a reírse porque el hombre encargado de la iluminación le resulta gracioso. Luego pasa por delante de la cámara hacia la derecha y Michael lo mira de reojo. Vuelven a retomar la entrevista, pero cada vez que lo mira se ríe XD. En el minuto 5:22 suena un móvil y lo vuelve a desconcentrar. Pregunta de donde proviene ese ruido (en un principio creía que era un reloj)




Una de las cosas que dice en la entrevista es que siempre trata de escribir canciones que ayuden a aliviar el dolor en el mundo.




Su risa es muy contagiosa, amo su sonrisa espero que también te hayas reído con este video hermoso.

B. J. Novak y su encuentro con Michael Jackson / B. J. Novak and his encounter with Michael Jackson

A sus 30 años, B.J Novak ya ha tenido grandese experiencias en el mundo del entertainment. Una de las más extrañas fue cuando jugó al Scattergories con el Rey del Pop en casa de uno de los mayores líderes del movimiento de la meditación cuando era pequeño.



La noche con Michael Jackson? Yo tenía unos 12 o 13 años, y mi padre estaba escribiendo un libro con Michael Milken por entonces. Michael Milken había hecho un evento para la caridad con Michael Jackson. Michael Milken invitó a nuestra familia a la cada de Deepak Chopra, donde Milken y Michael Jackson iban a estar por la razón que fuera. Llegamos a la cena y había unas 20 personas. Michael Jackson no estaba. A los niños nos habían dicho que Michael Jackson iría. Y es algo alucinante de escuchar cuando eres un niño. Vale, veremos. Esto era como 1991. Era, ya sabes, antes del escándalo; ese Michael Jackson. Entonces un tipo se desliza en la sala, con un sombrero negro, una chaqueta roja y gafas de sol.

No puede ser. No puede ser.


Eso pensaba yo. ¿Qué broma es esta? Se fue a un rincón, muy anti-social, no dice nada. Llega la hora de la cena. Hay una mesa para los niños y otra para los adultos. Dijo, “Mamá, papá, quiero sentarme en la mesa de los mayores, sobre todo si uno de ellos es Michael Jackson.” Me dicen, “No es decisión tuya, tienes que sentarte en la mesa de los niños.” Estoy muy enfadado, devastado. Me siento en la mesa de los niños. ¿Y quién está sentado a mi lado en la mesa de los niños? Michael Jackson.

No puede ser.


Así fue.

En retrospectiva suena un poco escalofriante.

En retrospectiva, quizás. En retrospectiva, todo suena un poco distinto. Puedo decir honestamente que jamás sentí ni la más mínima señal de algo raro. Y tengo un buen radar.

¿Para pedófilos?


Tengo un buen radar para lo que se sale de lo normal. Nada se salió de lo normal.

Excepto que era Michael Jackson.

Comimos en silencio durante un par de minutos. Todos los niños fueron lo suficientemente educados y no le hicieron preguntas.

¿Y tú estabas sentado directamente a su lado?

Yo estaba en un extremo de la mesa, no se porqué. Él estaba a mi lado. Me dice, “¿Te gustan los videojuegos?” Le dije, “Claro.” Y comenzó a describir la sala de juegos que tenía en Neverland. Como Sonic the Hedgehog y eso. Juegos Sega.

Como el Duck Hunt.


Exacto. Y luego sacó unos CDs y dijo, “¿Os gusta la música?” Y pensamos, hmmm, claro, y tú eres Michael Jackson. Sacó unos CDs y dijo, “Compré estos CDs el otro día.” Eran de Aerosmith y Kriss Kross. Dijo, “Hace poco que fui al cine con Macaulay Culkin.” Y pensábamos, no tienes que chulear diciendo nombres de otros famosos, tú eres uno de ellos. Era realmente inseguro. No pensaba que era relevante para los niños o algo así. Intentaba mostrarnos que era guay. Acabamos la cena, los hijos de Chopra dijeron, “Vamos a jugar a algo.” Alucina, esto ocurrió realmente. Fue en Massachusetts. Para una cosa que no ocurrió en Los Angeles...

Es de locos. Como si ahora me dijeras que todo ha sido una broma.

No lo es, ocurrió. Jugamos al Scattegories. Mi equipo perdió; él ganó. Cuando ganaba, cantaba “We Are the Champions,” de una forma preciosa. Sólo para regodearse. Es increíble. Luego se fue a una de las habitaciones con los hijos de Chopra, con las puertas abiertas. Empezó a sonar a todo volumen “Beat It”. Alguien me dijo, “me pregunto si estará bailando”. Le dije, “Vamos a mirar” Subimos la escalera, entramos en la habitación donde sonaba “Beat It”. Michael Jackson salió pitando de la habitación riéndose, me dio unos golpecitos en el hombro y dijo “Yo no la he puesto, yo no la he puesto.” Los hijos de Chopra hicieron un gesto con la cabeza y dijeron “Él lo ha puesto—siempre lo hace.” Era una de sus bromas. Poner su propia música a todo volumen y decir “Yo no la he puesto” Luego llegó la hora de irnos. Yo era tan tímido, y en 1991 no iba a pedirle que se hiciera una foto conmigo. No le pedí un autógrafo porque ya me llevaba la experiencia. Por esa razón, todavía cuando alguien me pide una foto, alguien que apenas sabe en qué serie sales se acerca y me dice “¿Me puedo hacer una foto contigo?” Pienso, '¿bromeas? Yo tenía 11 años, cené con Michael Jackson, y no le pedí una mierda. Viví la experiencia.

¿Cómo acabó la noche? Se me va a salir el corazón.


Me dijo... y de nuevo, te garantizo que no sentí nada raro...

¿Seguro? Porque ya lo has dicho siete veces y me pregunto si no lo estás diciendo por curarte en salud.


Bien, te lo iba a decir de nuevo antes de contarte la última parte. Me dijo “¿Qué vas a hacer mañana?” Le dije, “Iré al colegio.” Y me dijo, “No vayas.” Le dije, “¿Por qué?” Dijo, “El cole no es divertido” Le dije, “Vale, les diré que Michael Jackson me dijo que no fuera al colegio.” Pensó que yo era el hijoputa más divertido del mundo.

Y mírate ahora.

Y eso fue todo.

Es increíble.

Si, es increíble. Te lo prometí. Mi vida ha tenido muchos giros interesantes, pero nada como aquello. A los 12 ya estaba acabado.

Tu mayor logro fue a los 12.

Es increíble porque he trabajado con Tom Hanks. Es increíble. Pero desde entonces nunca me ha dicho Michael Jackson que no fuera al colegio. Eso podría dar para un buen libro ¿pero luego qué? ¿después de aquello qué puedo hacer?

Si, yo me habría dedicado ya a la ficción.


Nada puede superar aquello. (...)



martes, 4 de febrero de 2014

Michael fan de la serie "Little Rascals" / Michael fan of the show "Little Rascals"

Michael Jackson era fan de "Little Rascals". Le encantaba todo lo relacionado con esos pequeños muchachos. Spanky McFarlane, fue uno de sus mejores amigos, y pasó mucho tiempo en Neverland con él. Cuando Spanky le dijo a Michael que yo, de niño, crecí con Tony, The Monkey, mi tío, Michael tuvo un ataque. Mi tío Tony era el hombre que proporcionó todos los animales, incluyendo a Petey y George, el mono, Jimmy, el Cuervo y la cabra ( esa cabra loca que odiaba ) a los "Little Rascals". Michael insistió en que Spanky lo conectara conmigo y yo tuve dos o tres reuniones divertidas realmente interesantes con Michael. Él sabía más sobre los "Little Rascals" que nadie, más que todo el mundo, vivos o muertos, juntos. Tony ya había muerto, pero llevé a Michael a visitar a su esposa, Erma... Michael compró la jaula del perro Petey, la del mono George, compró fotografías, recuerdos, TODO!, excepto la casa de Erma, para su colección en Neverland. No sé mucho más sobre Michael, excepto que fue un poco halagador, tener a una de las estrellas más brillantes, la estrella más brillante del planeta, como fan. Lo llevo en mi corazón y lo mantendré allí.



Michael y George "Spanky" Mc Farland



 A mediados de Julio de 1984, en Dallas durante el descanso de tres días de los conciertos de la gira "Victory" Michael permaneció con la familia del actor George "Spanky" McFarland. 

Durante su estancia en Dallas, Michael estuvo invitado durante tres días en casa de su amigo Spanky McFarland, estrella infantil de Our Gang (La pandilla). Se conocieron en una cena tras los Oscars este año. Ambos hablaron sobre memorabilia de la serie y McFarland le regala a su amigo un comic sobre sus antiguos amigos actores Darla y Alfalfa. Ambos se llevan de maravilla, dice McFarland, porque "Michael' es realmente todo lo que dice ser. Es tan recto como una cuerda de guitarra". Su viuda, Doris, recuerda: "Él (Michael) pidió que apagáramos el aire acondicionado, ya que hacía frío. Estaba sentado en una silla - mecedora, viendo la televisión con nosotros, envuelto en una manta de lana, era en Julio! "

Michael no necesitó a nada ni a nadie en el mundo para ser Michael Jackson ... Su alma y talento brillaron desde su nacimiento. También entiendo su capacidad de amar y perdonar a sus acusadores. Odio esa maldita palabra culpa *. Amar y perdonar a aquellos que querían meterlo en la cárcel, sus torturadores, que lo odiaban y envidiaban su talento. Tu alma, tu talento fluyen alrededor del planeta, como los vientos y los rayos del sol. Por siempre. "

Curiosamente Rober Blake fue juzgado en 2005 (igual que MJ) y Tom Mesereau trabajó en su defensa antes del juicio. Le acusaron de haber matado a su mujer. Fue declarado no culpable, pero dijo que el juicio le había arruinado economicamente y se declaró en bancarrota.

Robert Blake, además de actuar en "Little Rascals", de niño, es el actor de la serie Baretta.


"Little rascals" es una serie de larga trayectoria en la historia de los cortometrajes estadounidenses; gira en torno a la vida de unos niños de clase baja y sus aventuras.







Jerry Marcellino: “Michael, el dulce chico que conocí” / Jerry Marcellino: "Michael, the sweet guy I met"



“Empecé a trabajar con Michael cuando él tenía 11 años y yo era productor y compositor en Motown Records. Cuando veía a Michael siempre estaba feliz. Cuando estábamos grabando en el estudio siempre le gustaba gastar bromas. Tenía un gran sentido del humor. Yo llevaba una chaqueta de beisbol que se ponía, aunque era demasiado grande para él. Yo llevaba tres anillos en cada mano y él cogía uno que quería ponerse y yo se lo dejaba llevar el resto del día. Nos divertíamos grabando. Era también un excelente artista y como a mí me gusta dibujar bocetos y personajes de dibujos animados, nos los intercambiábamos. A veces él me dibujaba a mí y me hacía una nariz muy larga.
Lo más sorprendente de su talento en aquellos días era que podía aprender una canción escuchándola tres o cuatro veces, y la conocía y la grababa perfectamente. Un ejemplo de su gran habilidad natural para cantar era cuando grabamos el clásico “All The Things You Are”, de Rogers y Hammerstein, que es difícil de cantar en principio con tantos cambios en los coros y el rango vocal, él la escuchaba y la repasaba un par de veces y la cantaba perfectamente. Me decepcioné un poco años más tarde cuando se convirtió en la gran estrella que fue y nunca cantó con la misma dinámica con que lo hacía de niño.

Fue siempre tan infantil como todos sabemos. Para un chico cuya vida fue tan solitaria; estaba solo mucho tiempo, no hacía las cosas normales que hacen los niños de su edad. Se refugiaba en su imaginación. Y otra cosa. Él solía llamarme y si uno de mis hijos contestaba, le decía que era Michael. Si era yo el que contestaba, usaba una voz falsa y decía que era el Sr. Johnson o el Sr. Smith, yo sabía quién era y nos reíamos y hablábamos”.

Fuente:http://mjhideout.com
 

domingo, 2 de febrero de 2014

Artículo:El Michael Jackson que nos perdimos / Item: The Michael Jackson we missed



Si de algo sirvió la muerte del rey del pop es para revivir, al fin, al artista que durante años se refugió del bombardeo a la sombra de su talento.
Puede que el funeral de Michael Jackson haya sido lo más parecido a la entrega de los Oscar, con traducción simultánea en las coberturas de televisión y alfombra roja para la entrada de los famosos, pero es indesmentible que lo que se vivió el pasado martes 7 de julio de 2009 en el Stamples Center, en pleno corazón de Los Angeles, fue la ceremonia que, al fin, logró dimensionar en su justa medida el talento artístico de un hombre que fue tanto más de lo que muchos quisieron o sólo pudieron conocer: una simple caricatura de sí mismo.
Durante las últimas dos semanas, desde la repentina muerte de uno de los artistas más completos del mundo del pop, nos hemos entregado gustosos a la contemplación de la más simple y sincera forma de revivir la memoria de un creador notable: repasando su legado, sus canciones, sus coreografías perfectas, sus pasos de baile y aplaudiendo esa permanente transformación musical que Michael Jackson fue capaz de desarrollar desde que era quizás demasiado niño para ser estrella.
La muerte del rey del pop, vaya paradoja, ha sido la forma más efectiva de resucitar a un artista que durante años se mantuvo a la sombra de su real talento. La excentricidad de su vida, las acusaciones de abuso infantil y las permanentes transformaciones en su rostro, entre muchos otros dimes y diretes de pasillo, fue todo lo que conocimos de Michael Jackson desde principios de los años 90.
Porque después de eso, durante más de una década y media, entre 1993 y 2009, nos dedicamos sólo a ver a un hombre en problemas, a un tipo que moría día a día en las páginas de los diarios y, la verdad, nos daba gusto saber hasta el más sucio de los detalles de su escabrosa vida para tener más pruebas de una condena que nunca llegó oficialmente pero que, de una u otra forma, lo llevó antes de tiempo a ese sarcófago dorado sobre el que hoy todos lloran.
Durante largo tiempo nos perdimos al Michael Jackson que hoy todos dicen adorar. Al artista que, desde niño, con la talentosa voz que dio vida y fama a los Jackson 5, lograba emocionar hasta los corazones más duros del mundo del soul con ese registro agudo pero intenso que le imprimía a cada una de sus canciones. Lo dijo el gran Smokey Robinson, en la ceremonia fúnebre, en medio de su discurso de despedida al chico que alguna vez interpretó con su inocencia canciones escritas por un adulto con el corazón roto. Se refería a ‘Who’s lovin’ you’ (1969), uno de los primeros éxitos de los hermanos Jackson, que habla sobre el desengaño amoroso que el pequeño Michael no conocía pero que sí sentía a su manera.
Con el tiempo, se nos fue olvidando también el Michael adolescente, esa voz privilegiada que ni siquiera la molesta pubertad logró arrebatarle las tesituras más altas para conmover con canciones como “Ben” (1972) o, ya siendo un veinteañero, las notables canciones que fusionaron el ryhthm and blues con el pop más bailable de “Off the wall” (1979), su primer disco solista, una de esas maravillas de música negra que a esta altura del partido ya no pueden faltar en ninguna discoteca.
Durante años, demasiados, nos perdimos incluso al Michael que hizo esfuerzos interesantes por recuperar la corona que lo consagró a nivel mundial con “Thriller” (1982), el disco más vendido de la historia y que, por cierto, lo seguirá siendo por muchos años más.
Porque Jackson intentó en serio dejar de ser un número de circo barato para tratar de volver al escenario con dos discos que muy pocos se tomaron la molestia de escuchar con oídos desprejuiciados, “Blood on the dance floor” (1997) y “Invincible” (2001), álbumes más que valorables en su factura y con un par de muy interesantes momentos pero que resultaron infructuosos para lograr sacarlo de las páginas amarillas.
A Michael Jackson no lo perdimos de un ataque al corazón a sus 50 años, lo dejamos de tener entre nosotros cuando empezamos a preocuparnos más de lo poco que quedaba de su nariz que de la música que él transformó en una verdadera marca registrada. Esas baladas corales tipo “We are the world” y “Heal the world” que, cómo no, en el día de su funeral sonaron aún más solemnes y conmovedoras.
Lo perdimos cuando dejamos de sonreír con esos videos ridículos que alguna vez filmó con Paul McCartney (“Say, Say, Say”, “The girl is mine”) y que hasta ahora ya nadie pasaba por la TV. Lo perdimos las mismas infinitas veces que intentamos, sobrios o no tanto, tratar de imitar ese paso lunar que dejó al planeta con la boca abierta hace más de 25 años.
El rey está muerto y enterrado. Lo perdimos. Pero la resurrección del artista, créanme, es posible si tenemos algo de fe y logramos expiar nuestros propios pecados. Vale la pena. 

Por Pablo Márquez
Centro de Estudios Universitarios - CEU
 

sábado, 1 de febrero de 2014

Jodie Watley recuerda a Michael / Jodie Watley reminds Michael

 
Recuerdo que estaba entre la audiencia con mi amigo Jermaine Stewart en el 25 º Aniversario de Motown.

Recuerdo sentir la electricidad esa noche, y sus palabras " Me gustan las viejas canciones .. pero me gustan más la nuevas" antes de Billie Jean.

Recuerdo cómo cambió el juego de la música.

Recuerdo cómo cambió los video musicales.

Recuerdo dónde estaba cuando vi por primera vez la mini película de 'Thriller ' .

Recuerdo cómo todo el mundo esperaba el estreno mundial de sus videos en la MTV.

Recuerdo todas sus actuaciones icónicas de los Grammy y los American Music awards, y mucho más.

Recuerdo haber sido nominada en categorías con él y saber que no tenía ninguna oportunidad.

Recuerdo que fue la primer persona que me saludó después de haber ganado mi propio premio Grammy por Mejor Nuevo Artista en 1988 y sonrío a este día, por lo alegre y en estado de shock que estaba ... Me acuerdo que emergió de la oscuridad detrás del escenario en el Radio City Music Hall, corrió hacia mí, me dio un gran abrazo, me besó en la mejilla derecha y dijo con su voz de Michael Jackson "Estoy tan feliz por ti" recuerdo haber pensado que nunca hubiera imaginado ese momento con alguien que tenía tanto impacto en mi vida. Recuerdo que pensé que era mágico y .. Recuerdo que pensé: "Michael Jackson me dio un beso" y que eso casi eclipsó incluso ganar el premio.

Recuerdo cuán obsesionados estaban mi hija y sus amigos cuando tuvieron la edad suficiente para descubrir su música, y cuántas veces hemos tratado de hacer las coreografías de Thriller, y Beat it.

Recuerdo nuestro viaje familiar a Disneyland, donde pude ver su atracción Captain EO.

Recuerdo la alegría.

Recuerdo que nunca se volvió a ver el éxito internacional de Thriller, pareció darle tanto - pero las consecuencias de tal fama pareció quitarle aún más.

Recuerdo haber sentido angustia durante el juicio, y tristeza por la burbuja que su éxito sin precedentes parecía crear .

Recuerdo haber pensado lo solitaria que debía ser su vida, y cómo trató de llenar los vacíos en formas que no podemos entender.

Recuerdo que a pesar de sus luchas pensaban que era un mal tipo. El más grande de una generación y para siempre .

Recuerdo cómo has tocado el mundo.

Recuerdo lo mucho que me encanta tu música, verte bailar , y escuchar tu voz distintiva.

Me acuerdo de la influencia de Jackie Wilson, Fred Astaire , Gene Kelly y James Brown en su trabajo.

Me acuerdo de la influencia de Michael Jackson en los demás.

Me acuerdo de estas cosas y mucho más .. Recuerdo la conmoción que sentí al escuchar la trágica noticia, y las lágrimas que siguieron.

Recuerdo que pensé: un pedazo de mi propia infancia se fue contigo. Siempre recordaré el tiempo que compartí contigo. Tal vez tu profunda tristeza fue curada. Tal vez tu alma ahora descansa en paz.
 
 

Michael Jackson y su presentación del Super Bowl XXVII una de las mejores / Michael Jackson and presentation of Super Bowl XXVII of the best




Michael  Jackson realizó en el Super Bowl XXVII una de las presentaciones mas aclamadas de la historia. Cuando se presentó en el escenario, lo hizo vestido con una chaqueta militar de color dorada y unos lentes oscuros, y permaneció casi inmóvil durante varios minutos ante la ovación del público presente. Después se quitó lentamente las gafas, para luego comenzar a cantar y bailar. En este espectáculo interpretó las canciones "Jam", "Billie Jean", "Black or White" y "Heal the World"  junto con 3.500 niños. Este segmento fue seguido en vivo por más de 135 millones de espectadores sólo en Estados Unidos rompiendo el record a la mayor audiencia de la televisón.

Aqui la presentación: